Por: Dionisio Pimiento (@dpimiento/twitter) para Cocina Semana
Casi todos los pueblos de la humanidad han tenido y tienen su versión. De la pide turca en forma de canoa y cubierta de queso, huevo y carne picada, a la lahmacun de masa más fina con trozos de cordero, cebolla y tomate, y a la popularísima italiana, la pizza (sea como sea que cada cultura la llame) se ha ganado un lugar en la escena gastronómica mundial.
Si a un milanés le preguntan dirá que la mejor está en Spontini, un romano sugerirá Montecarlo, y un napolitano te llevará a la antigua pizzería Brandi. Y si le preguntamos a un habitante de ésta Medellín, ¿cuál postulará como la mejor pizza de estas tierras? Abro la pregunta en las redes sociales y las mencionadas son Olivia en Envigado, Ópera Pizza, La Rotonda, Pietra Santa y la de masa madre que con mucho amor prepara Paula Restrepo. Yo incluiría en la lista la que preparan en leña los “italianos” en La 70 cerca de San Juan y la de Café Zorba más que por la pizza, por la ubicación en pleno Parque de La Presidenta.
En todo caso y sin duda a juicio de mi paladar, la mejor la hace en horno de leña Rodrigo Puyo en el centro de la Ciudad. En esta casona de patio grande, de muchas matas, de manteles floreados y revistas de señora, se amasa una pizza inolvidablemente crocante que se baña con sabores únicos de aceite de oliva o con ajíes indígenas de la Orinoquía y la Amazonía, y que se acompaña o con curados de Santa Elena, o con atún, cebolla, lomo florentino o con mi amada berenjena.
Gracias a las manos que amasan, gracias a las manos que alimentan y gracias a las manos que emprenden.